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Los abusos bancarios
Febrero 14, 2005
Por:Rafael Rincón Patiño
“El Estado soy yoâ€?, fue la frase medieval del rey francés Luis XIV, quien sintetizó el Estado absolutista; y la Ley, fue la sublevación moderna al exceso de poder; con ella se distribuyó el ejercicio legÃtimo de la fuerza para garantizar los derechos de las personas.
Hoy los bancos han capturado de tal manera al Estado que el impotente ciudadano sólo tiene la opción de adherirse o no a los abusos financieros. Los bancos son la versión moderna de Luis XIV.
Hacer eternas filas para retirar dinero, aceptar las cláusulas leoninas de las cuentas corrientes o de las cuentas de ahorro, admitir los intereses remuneratorios o moratorios que ellos digan, comprar los seguros que ellos exijan, renunciar a defenderse o a interponer recursos, correr con todos los riesgos e incluso admitir ser parte de listas negras que mancillan el buen nombre, son las condiciones mÃnimas para ser sujeto financiero en Colombia.
Las utilidades de 2.2 billones de pesos en once meses del pasado año fueron una excelente noticia para los cinco grupos que en Colombia controlan el 90% de los activos financieros.
Pero no fue asà para los clientes. Pues están cifras también descubren la magnitud de los de los excesos financieros.
Parece increÃble que en un paÃs con un crecimiento menor al 4%, con 18 millones de pobres, sin ingresos y sin ahorros, los bancos puedan obtener ventajas económicas descomunales.
Las causas de estas exageradas utilidades están fundadas en los abusos bancarios. Mientras un ciudadano recibe ocho mil pesos mensuales por cada millón de pesos que ahorra, el banco le cobra por esa misma cantidad $24.300,oo, es decir, el triple; el usuario paga una cuota de administración de su cuenta y, sin embargo, está sometido a extensas filas que le cuestan tiempo y le generan inseguridad; el banco cobra administración para contratar seguridad privada, pero hace lobby para que las cámaras y la fuerza policial, que se pagan con dinero públicos, enfoquen sus instalaciones; cada transacción tiene un costo que el usuario desconoce la mayorÃa de las veces; los bancos prestan para vivienda, casi siempre a sabiendas que se quedarán con la cuota inicial, con las cuotas mensuales y con las casas de los engañados; hoy en dÃa son más las casas que se entregan en dación en pago que las que se adjudican.
Finalmente, son los bancos quienes albergan los dineros del narcotráfico, del tráfico de armas, de los Montesinos, de los Pinochet, de los corruptos. Y para ello cuentan con leyes que garantizan silencios e impunidades.
Los bancos están legalmente definidos como entidades financieras de crédito y sin embargo, es lo que menos hacen: ellos viven de la especulación y de los ab
